YO
Biografía
Nací en Buenos Aires, Argentina, el 20 de Enero de 1982.
Me crié y viví en Capital Federal (la ciudad más grande y capital del país) con mis padres hasta que cumplí 17 años cuando me fui a vivir a Río de Janeiro, Brasil y en donde jugué el torneo local de voley infantil e infanto-juvenil (ver 3 meses en Brasil).
Mi experiencia en Brasil me demostró que podía jugar al voley profesionalmente, pero a la vez me hizo dar cuenta que jugar al voley no era lo único que me gustaba hacer; me gustaba estudiar y aprender cosas nuevas, y la vida del voley profesional raramente te da la oportunidad de hacer ambas cosas.
Con esta idea en mente decidí buscar opciones que me permitieran jugar y estudiar, pero desafortunadamente (o afortunadamente, depende de cómo se mire), la Argentina no me ofrecía esa oportunidad. Así que sin otra alternativa, tuve que buscar en otro país la posibilidad de hacer realidad mi sueño de estudiar una carrera universitaria y jugar al voley en un alto nivel
Luego de una larga búsqueda, y aún más largo proceso de decisión y trámites, encontré en los Estados Unidos de América, el lugar para hacer mi sueño realidad. Así fue que llegué a Fairfax, en el estado de Virginia, el 9 de Agosto de 2001.
Los próximos cinco años transcurrieron jugando voley de División I (ver USA) y estudiando Ingeniería en Sistemas
en la Universidad de George Mason.Cuando terminé mi carrera universitaria tuve que tomar la decisión de empezar a trabajar formalmente, continuar estudiando (o combinar ambas) o intentar jugar al voley profesionalmente. Esta vez el voley se transformó en prioridad y el 4 de Septiembre de 2006, viajé a Lleida, España, para jugar al voley (ver Voley profesional en España).
Hasta ese momento el voley profesional no había cumplido mis expectativas por lo que decidí visitar otro lugar, en este caso Italia, donde se encuentra la mejor liga de voley del mundo. Y allí sí pude ver la mayor expresión del voley mundial. Es un tema bastante más complicado cómo se puede acceder a jugar allí y el precio que hay que pagar por ello.
Entonces llegó el momento de intentar algo diferente, algo nuevo, y esta vez la decisión fue volver a la Argentina y ganar experiencia laboral dentro de mi área profesional. Trabajé para ExxonMobil en Buenos Aires mientras jugaba al voley semi profesionalmente durante un poco más de un año, pero aunque la experiencia fue realmente interesante también me ayudó a darme cuenta de que todavía quería jugar al voley profesionalmente y que la vida de oficina no me apasionaba tanto como una cancha de voley.
Así que una vez más decidí probar suerte en el voley internacional. Esta vez el destino fue el que más anhelaba desde que empecé a jugar al voley: ITALIA (ver Finalmente Italia).
Después de una gran experiencia deportiva profesional volví a la idea de que solo jugar al voley no llena los espacios de mi vida y decidí empezar a trabajar para Volleyrò , una prestigiosa sociedad romana de voley cuyo objetivo principal es el desarrollo del sector juvenil femenino.
Pero la vida decidió ponerme a prueba una vez más y me tentó con la propuesta de jugar 45 días en un equipo en Suiza, y como las ganas de jugar al voley eran más fuertes que los proyectos futuros (y porque soy de las personas que creen que hay que aprovechar las oportunidades que se presentan porque después no se sabe si se vuelven a presentar), armé las valijas y partí para Schaffhausen (ver Una aventura en Suiza).
De regreso en Italia, todo mi tiempo y dinero lo gasté en conseguir los documentos para poder vivir y jugar al voley como italiana y luego de muchos dólares y largas horas de espera, finalmente pude conseguir los documentos necesarios y comenzar a vivir y a jugar al voley como una italiana más. Por suerte tuve varias ofertas para jugar y finalmente me decidí por AST Latina Volley. Hicimos un campeonato decente alcanzando nuestro objetivo que era no descender.
Pero claro que eso no podía ser todo asi que empecé también una actividad privada, Sportlinx 360 , que tiene como objetivo principal ayudar a conseguir becas de estudio por mérito deportivo a los atletas que terminan la escuela secundaria y quieren estudiar en los Estados Unidos.
Después de mi primera temporada como jugadora italiana y tutor internacional me llegó una oferta para formar parte de la selección femenina de voley del Perú como asistente táctico. Como no podía ser de otra forma, acepté este nuevo desafío y ahora me encuentro en Perú haciendo mi primera experiencia en una selección nacional. ¡Arriba Perú!